Cultura

Dibujo y Pintura: un espacio cálido y necesario

Por Diego Guitian

Cada martes entre las 16:00 y las 21:00 en una de las aulas del Tercer Piso de la Sede, los aires de libertad que deja fluir cualquier actividad vinculada con el arte, dominan la escena. Y la creatividad como bandera, hace el resto.

Un total de 22 alumnas y alumnos comandados por la Profesora Betty Monserrat, le dan vida y forma al Taller de Dibujo y Pintura para Adultos. Lo que se allí se vive traspasa la típica línea conductista del Estímulo y la Respuesta; profesor que enseña y alumno que aprende. La propia Betty lo explicará con el correr de las siguientes líneas.

Egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes, Monserrat hace 15 años dicta sus clases en Vélez. Con entusiasmo cuenta que "tengo un muy buen curso. Todos vienen desde hace varios años y la verdad que me pone feliz no solo ver su evolución, sino también el grupo que conformamos".

El Taller de Dibujo y Pintura genera una apertura de conocimientos a la hora de trabajar con distintos materiales (óleo, acrílico, acuarela) para darle forma a diferentes trabajos (sobre madera, lienzo u objetos). Estimula la creatividad y potencia la imaginación. Y en cuanto al aura cálida y familiar que rodea las clases, su profesional a cargo subraya: "somos un grupo no sólo artístico. Las alumnas me dicen siempre que no ven la hora que llegue el martes. Eso genera un gran ámbito de comodidad pero no de relajo, dado que ellas se adaptan a las consignas y evalúan su progreso"

Antes de llegar al nivel que hoy muestra la clase, aclara que su enseñanza primaria fue que aprendan a dibujar y luego a pintar, detalle no menor para quien desee sumarse al curso. "Si tienen un idea de dibujo, les pongo un modelo, un jarrón, una taza, un plato y un vaso y ahí evalúo sus trazos. Y si no se dan mucha mañana, empiezo a explicarles con líneas, con paralelas y perspectivas. Y luego, lo mío pasa por decirles ´empezá a hacerlo, a ver qué te sale´ '.

En esas últimas palabras de Monserrat, se apoya algo fundamental en su Taller: el carácter insoslayable de la libertad que compone toda obra artística al ser creada porque "la libertad da creación. Por ahí te traen una fotografía de un paisaje y la persona que pinta, no copia, traspasa a la tela o al material que usemos su proyección del dibujo, los colores que observó y recuerda, y ahí radica su inclinación por el arte".

Antes de despedirse, le proponemos a Betty que nos diga qué mensaje le dejaría a la persona que desee sumarse al Taller. Dejando brotar su sinceridad, responde sin dudar: "Nunca tuve que convencer a nadie para venir, concurren solos a preguntar. El ámbiente es cálido y les garantizo que se pasan volando las cuatro o cinco horas que nos juntamos para trabajar"

Es cuestión de escuchar el amor que siente por lo que hace y seguir sus consejos. El Taller de Dibujo y Pintura para Adultos, sinceramente, es un espacio necesario y que merece ser visitado.