Voley Femenino

Nazábal, un formador tiempo completo

Por Diego Guitian

Tras la consagración de las jugadoras en la Copa Chulo Olmo, la competencia no da tregua y el entrenador de las Fortineras insiste sobre un concepto que lo viene acompañando desde su arribo al Club en 2003: Trabajar más y mejor. De Inferiores a División de Honor.

No se saborean tanto las mieles del éxito a veces, pero él sabe que tiene un espacio de reflexión para disfrutar e inmediatamente volver al ruedo. El 28 de abril, Vélez se quedó con el primero de los cuatro torneos que conforman la competencia oficial de la División de Honor Femenina: la Copa Chulo Olmo tras vencer a Mupol en la Final.

Cinco días después, el calendario indicaba que había que arrancar el siguiente desafío, la Copa Metropolitana, ante el poderoso Boca. La exigencia de la alta competencia no da respiro y Nazábal lo sabe, por eso asegura: "No hay mucho tiempo para disfrutar, es todo trabajo y competencia".

-¿Qué importancia le das a la obtención de este nuevo título?

-Cada torneo que jugás tiene un valor, ni hablar la Liga Argentina, luego el Torneo Metropolitano, la Copa Metropolitana que acaba de empezar y la Chulo Olmo, que es especial para nosotros porque era optativa, dado que cuando jugás la Liga podés elegir no participar y nosotros decidimos que sí, junto a Estudiantes. 

-¿Por qué decidieron jugarla?

-Nos sirve competir en ella porque tenemos muchas chicas de inferiores, sumado a que podíamos promocionar a las suplentes de la Liga o las que juegan poco y darle ruedo a las que no fueron tenidas en cuenta en un principio. Además nos trae un lindo  recuerdo la "Chulo", porque la primera vez la ganamos ante San Lorenzo, las jugadoras eran varias de las chicas que hoy forman parte del primer equipo.

-Con la Liga cerrando la Temporada y siendo protagonista en semifinales, ¿qué rendimiento viste de tus jugadoras en la Copa?

-El rendimiento fue muy bueno especialmente en la final. El primer partido lo juega un equipo B y el segundo una mezcla de B y C y el tercero, todo C. Y ese partido nos dio la clasificación ante Argentinos de Castelar luego de ir perdiendo 2-0. Eso nos proyectó a la Semifinal y Final. En el medio tuvimos las vacaciones de las chicas que jugaron la Liga y pudimos planificar bien todo. Este título lo ganaron todas, las Sub 17, Sub 19, Sub 21 y las Mayores. Fue una decisión nuestra jugar con Inferiores y ellas nos respondieron.

-¿Fue difícil ensamblar a las mayores después de haber quedado afuera de la Liga?

-No me costó motivarlas. Nos tuvimos que reponer de quedar afuera pero las chicas están acostumbradas. Nosotros les damos muchas posibilidades de jugar y eso ayuda. Boca quiere copiar de nosotros la formación que tenemos en Inferiores y nosotros tenemos que copiar de ellos las ganas que tienen de seguir ganando. Nuestras pibas lo hicieron. Fueron Campeonas en 2012 y en 2013 llegaron a Subcampeonas. Y luego hace dos años con Gimnasia. Ahora nos volvimos a posicionar pero bueno, hay que seguir.

-¿Sentís que tenés bien ganada la fama de proyectar tantas jugadoras de la cantera?

-Cuando llegué en 2003 se compraban de a 10 jugadoras. Entendí que al ser nuevo, no iba a ser fácil traer refuerzos para la División de Honor entonces empezamos a proyectar jugadoras de inferiores. En aquel momento se comprometieron las Sub 18 y Sub 21 y se trajeron muy pocas jugadoras, salvo Antonela Bortolozzi y Florencia Carlotto, cuando jugamos y ganamos la Liga en 2012.

Tras la vuelta de página, y en el arranque de la Copa Metropolitana, Boca venció 3-0 a las Fortineras en el Quinquela Martín. Duro cachetazo ante el mejor equipo del país hoy por hoy. Más allá del resultado, Nazábal advierte una circunstancia que, al igual que en el fútbol con Boca y River, sucede en el Vóley Femenino: "Vos vas jugando ante equipos que, para cada torneo, se refuerzan con dos o tres jugadoras. Y nosotros tenemos el mismo plantel o menos. La brecha está cada vez más grande".

-¿Y cómo se puede paliar esa distancia?

-Entrenamos mucho. Como animales. Las chicas están cansadas porque subimos las repeticiones, buscamos competencias y a las Inferiores las llevamos a jugar al interior. Filmamos todos los entrenamientos, los partidos, se les pasa el video a las jugadoras y nos enfocamos en que vean los errores y cómo mejorarlos. Tenemos muchas reuniones, hablamos un montón. El secreto es mucho y buen trabajo.