Básquet

Una mañana donde ganó la amistad

Más de 50 niños y niñas, junto a sus familias y delegaciones de cinco clubes, disfrutaron de un Encuentro de Mosquitos Mixto en Vélez. Juegos, partidos, sorteos y muchas sonrisas le dieron vida a una jornada donde el básquet volvió a demostrar que la amistad es el mejor resultado.

Un lunes a puro básquet, juegos y amigos. (Foto: Joaquín Ozán)

El básquet volvió a demostrar que mucho antes de la competencia está el juego, el compañerismo y la diversión. En el Gimnasio Víctor Barba del cuarto piso de la Sede, se llevó adelante un nuevo Encuentro de Mosquitos Mixto, la categoría más pequeña dentro de la tira de Básque Fortinero. La jornada que reunió a más de 50 niños y niñas de entre 5 y 7 años junto a sus familias para compartir una experiencia inolvidable.

Además del conjunto anfitrión, participaron delegaciones de Comunicaciones, Echagüe, APV y GEBA, en una mañana donde el resultado quedó en un segundo plano y el verdadero protagonismo fue para la alegría de los más pequeños.

Con la presencia de cerca de 90 madres, padres y familiares, el encuentro comenzó a las 10 de la mañana con juegos compartidos entre grandes y chicos, una propuesta especial en la previa del Día del Padre que generó sonrisas, complicidad y momentos para guardar en el recuerdo.

Luego llegó el turno de los partidos, que se disputaron bajo la temática de los colores argentinos en el marco del Mundial de Fútbol, sumando un clima festivo que también contó con la participación de simpáticas mascotas que animaron cada una de las actividades.

En plena época de la Copa del Mundo, los colores celestes y blancos no podían faltar. (Foto: Joaquín Ozán)

La jornada, que se extendió hasta las 13 horas, culminó con sorteos, regalos y el entusiasmo de todos los participantes, quienes disfrutaron de una experiencia pensada para aprender, jugar y compartir en familia.

Cabe destacar el compromiso y el trabajo de la responsable de todo Vélez Básquet, junto a la Subcomisión de Padres y a todo el cuerpo de profesores, quienes hicieron posible una organización impecable para que cada niño y niña viviera una mañana inolvidable.

Concentrados en el deporte que están empezando a amar. (Foto: Joaquín Ozán)

Porque en estas primeras etapas de formación no importa el marcador, sino el aprendizaje, el respeto y los vínculos que se construyen dentro y fuera de la cancha. Una vez más, el Encuentro de Mosquitos dejó en claro que el mini básquet es mucho más que un deporte: es un espacio para hacer amigos, compartir en familia y crecer a través del juego.

GALERÍA DE IMÁGENES

Chicos y grandes en una hermosa jornada para ver disfrutar a los más pequeños basquetbolistas. (Foto: Joaquín Ozán)