Por la Fecha 7 del Torneo Clausura, Vélez igualó 1-1 en su visita al Estadio de Deportivo Riestra. Tomás González adelantó al local, lo empató Matías Pellegrini y sobre el final el árbitro Nazareno Arasa anuló un gol legítimo del Fortín. Empate con sabor a despojo.
Lanzini patea bajo la atenta mirada de Nazareno Arasa. Era el 2-1, pero el árbitro anuló el gol un por una falta que no existió.Foto: Hernán Mauricio
Por Diego Guitian Foto: Hernán Mauricio
Con la ilusión truncada por una injusta decisión que privó a Vélez de ganar el partido, el empate termina siendo un mero resultado decorativo. La bronca de los jugadores y del cuerpo técnico tras el encuentro se replicó por todos lados. Porque las palabras de Guillermo Barros Schelotto fueron elocuentes:
"Lo único que voy a decir del árbitro es que tanto Arasa como Ceballos en el VAR tienen la responsabilidad de que Vélez no esté puntero. Es un día triste. Me da tristeza que se haya definido así el partido, que no se haya resuelto en la cancha. Hoy Vélez hizo todo para estar puntero".
Antes del testimonio del entrenador hubo un cruce que, en los papeles, se presentaba complicado, como sabe todo rival que visita el Estadio Guillermo Laza. No obstante, El Fortín salió a jugarlo con total convicción de sus virtudes.
El comienzo fue vibrante. Una gran escapada a pura velocidad de Alex Verón dio una muestra de lo que sería el primer tiempo. El delantero remató de zurda y una enorme tapada de Ignacio Arce evitó la apertura del marcador. Y a los 10', otra "bomba" fue desactivada por el arquero al despejar al córner un potente remate de Manuel Lanzini, luego de una gran jugada colectiva entre Rodrigo Aliendro, Matías Pellegrini, Dilan Godoy y Joaquín García.
La acción se trasladó al otro lado del campo y fue Tomás Marchiori quien sostuvo a Vélez. A los 13' le tapó a Benegas un mano a mano a quemarropa; de esa acción nació un disparo de Sánchez al palo y, tras el rebote, Celiz tuvo el gol de cabeza, pero el guardameta mendocino atenazó el balón. Finalmente, el defensor estaba en posición adelantada, al igual que instantes después Bracamonte, cuyo intento también fue desbaratado por Marchiori.
Pellegrini festeja su gol, se suma Lanzini al abrazo con el 11. (Foto: Hernán Mauricio)
El Fortín no se relajó en su búsqueda. Lo intentó Rodrigo Aliendro a los 22' con un remate por encima del travesaño; también probó Matías Pellegrini, pero Arce volvió a responder. Muy activo en el ida y vuelta, el propio Pellegrini insistió por derecha, desbordó y sacó un centro que no encontró destinatario. Vélez terminó mejor el primer tiempo, en una mitad inicial de golpe por golpe y mucha pierna fuerte.
A los 8' del complemento llegó el gol del local. Luego de una segunda jugada de pelota parada, Tomás González cabeceó de pique al suelo, contra el palo, para el 1-0. La primera polémica se desató porque Milton Celiz, tras el centro-asistencia, estaba en offside; al considerar que no participó de la acción, el árbitro convalidó el tanto. La decisión despertó la bronca de Guillermo Barros Schelotto, que terminó expulsado por Nazareno Arasa.
Al Fortín le costó encontrar profundidad y recién a los 29', tras un centro del ingresado Luca Feler, Dilan Godoy conectó un potente cabezazo que otra vez encontró muy bien parado a Nacho Arce. Un minuto después llegó la igualdad: pase profundo de Thiago Silvero para la entrada de Godoy, centro atrás, rechazo de Cristian Paz y, a la carrera, Matías Pellegrini sacó un zurdazo que, tras desviarse en Facundo Miño, se metió junto al palo. 1-1 y justicia en el marcador.
Tras la igualdad, Vélez fue por la victoria, pero se la quitaron de las manos con una decisión incomprensible. Dilan Godoy disputó la pelota dentro del área y, tras imponerse a la marca de Cristian Paz, habilitó a Manuel Lanzini. Desde la medialuna, el 10 remató y el disparo volvió a desviarse en el propio Paz antes de meterse en el arco. Era el gol agónico. Sin embargo, a instancias del VAR, Arasa interpretó una supuesta infracción de Godoy sobre el defensor y anuló una conquista absolutamente válida.
Con la bronca lógica que despierta el despojo de un gol legítimo, el equipo deberá mantener la calma y seguir trabajando. Ahora, el foco estará puesto en el cruce del miércoles por Copa Argentina frente a Boca. Córdoba volverá a ser el escenario, como hace dos años, con la firme ilusión de repetir aquella inolvidable noche en el Mario Alberto Kempes.