Fútbol

Vélez 1-0 Gimnasia de Mendoza

El Fortín superó 1-0 a Gimnasia de Mendoza, por la Fecha 13 del Torneo Clausura. Thiago Silvero marcó el gol del triunfo en el minuto 85, a través de un cabezazo que desató la euforia total en Amalfitani.

Centro de Robertone y gol de Silvero, para cerrar una noche perfecta en casa. Foto: Hernán Mauricio
Por Diego Guitian Foto: Hernán Mauricio

Noche de máxima alegría en casa, una vez más. Luego del mal paso en Lanús, Vélez Sarsfield encontró el premio justo a la búsqueda que sostuvo a lo largo de 90 minutos intensos. El Lobo mendocino dio pelea e incluso estuvo cerca del empate en el último instante de juego. Sin embargo, El Fortín terminó llevándose tres puntos muy valiosos que lo dejaron a dos unidades de la cima de la Tabla Anual. Quien nunca baja los brazos antes del pitazo final encuentra la ilusión de seguir en la lucha.

El encuentro fue un verdadero partidazo. Un solo gol, pero con momentos de "palo y palo", de ida y vuelta, y otros de llegadas claras que por poco no terminaron dentro del arco. Así como Vélez coleccionó diez situaciones claras antes de llegar al grito de desahogo, Gimnasia también tuvo las suyas. César Rigamonti, de un lado, siendo una de las grandes figuras de la noche, y Tomás Marchiori, del otro, con un par de respuestas brillantes.

Y si de figuras se trata, Manu Lanzini jugó para ser el pibe de la tapa. De sus pies surgió el mejor fútbol que Vélez pudo desplegar: pases precisos, gambetas para dejar rivales en el camino y claridad para encontrar espacios. También Rodrigo Aliendro y Lucas Robertone alcanzaron un rendimiento óptimo. Cuando los tres están derechos, todo Vélez juega.

Y esa versión del equipo se pudo ver a partir de los 20 minutos de la primera etapa, dado que antes la visita había complicado con sus avances, aunque Ronaldo Martínez tuvo la primera gran ocasión de no ser por una notable tapada de Rigamonti en el mano a mano. 

El partido mantuvo un ritmo frenético durante el primer tiempo y los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto lo culminaron con mayor decisión en los últimos metros: cabezazo de Lanzini en el travesaño y definición de Juan Cruz Policella al lado del poste. Masticando bronca por no poder marcar, así se fue el equipo al entretiempo.

En el complemento se animó más Simón Escobar por la banda izquierda y contó con una gran oportunidad mano a mano que desbarató el exarquero fortinero. Ronaldo siguió insistiendo, Manu se mantuvo firme en la conducción y Vélez buscó por todos lados, pero el gol no llegaba.

Y así como en un partido cerrado muchas veces la pelota parada abre los caminos, a los 85 minutos Lucas Robertone ejecutó un gran tiro de esquina y Thiago Silvero saltó más alto que todos para colar su cabezazo llovido por el segundo palo. Gol y estallido, en el arco de los gritos agónicos. Segundo festejo para el juvenil de 20 años en 32 partidos disputados, disfrutando de ser quien le diera el triunfo al equipo.

Y porque para saber disfrutar primero hay que saber sufrir, los últimos minutos tuvieron a la visita cerca del empate: tapadón de Marchiori sobre Ignacio Sabattini y, en la última, Blas Armoa desvió su intento contra el poste izquierdo.

Con tres partidos por delante, Vélez Sarsfield llegó a los 52 puntos en la Tabla Anual y quedó a dos del ahora líder Boca. Se avecina un cierre apretado de temporada, con un equipo que se acostumbró a pelear arriba y que sabe que los playoffs también representan un objetivo y una deuda pendiente: avanzar más allá de las primeras instancias, luego de haber quedado en el camino tempranamente en los últimos dos torneos.

Paso a paso va El Fortín, con una nueva victoria que lo mantiene expectante. Para ilusionarse y, sobre todo, para disfrutar con mamá en su día.

¡Feliz Día de la Madre a todas las madres fortineras! Y, por supuesto, ¡VAMOS NOSOTROS!